John y Christine McVie se divorciaron en 1976, después de ocho años de matrimonio. Sin embargo, la ruptura no supuso el final de su trayectoria conjunta en Fleetwood Mac. Ambos continuaron en la banda durante la grabación de Rumours, el álbum publicado el 4 de febrero de 1977 que terminaría convirtiéndose en uno de los discos más emblemáticos de la historia del rock.
Su historia plantea una cuestión que también puede afectar a músicos que comparten una relación sentimental y un proyecto profesional: ¿es necesario poner fin a ambas cosas cuando termina el matrimonio? Desde el punto de vista jurídico, la respuesta es no.
Barcelona y su área metropolitana: ¿cómo tramitar un divorcio sin abandonar el proyecto musical?
En Sabadell, las parejas que deciden poner fin a su matrimonio de mutuo acuerdo pueden recurrir a la vía judicial. Quienes necesiten información sobre los requisitos y las opciones para tramitar un divorcio express en Sabadell pueden consultar las particularidades de este procedimiento, que también puede formalizarse ante notario cuando se cumplen los requisitos legales.
Una situación similar se plantea en L’Hospitalet de Llobregat, donde los cónyuges pueden iniciar un divorcio express en L’Hospitalet de Llobregat si ambas partes desean poner fin a su unión matrimonial. La elección entre la vía judicial y la notarial dependerá de las circunstancias familiares y de los requisitos establecidos por la legislación.
En Barcelona, los procedimientos judiciales de familia se tramitan ante el órgano judicial competente en esta materia. Para los procedimientos de divorcios de mutuo acuerdo, la competencia territorial corresponde al tribunal del último domicilio común, conforme al artículo 769.2 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.
Esta posibilidad resulta especialmente útil cuando una pareja reside en ciudades diferentes por motivos profesionales, giras o compromisos musicales.
El procedimiento puede ser tramitado a distancia, aunque deberán cumplirse las actuaciones de comparecencia, ratificación o firma que correspondan a la vía elegida.
El divorcio no disuelve una banda ni resuelve sus derechos
Un divorcio de mutuo acuerdo tiene como finalidad disolver el matrimonio, no determina por sí mismo quién debe abandonar una banda, quién puede utilizar su nombre artístico o cómo se distribuyen los ingresos obtenidos mediante conciertos y plataformas digitales.
Estas cuestiones dependen de los acuerdos entre los integrantes, de los contratos suscritos y de la titularidad de los derechos correspondientes. Lo mismo sucede con las canciones compuestas conjuntamente, las grabaciones, las marcas, los instrumentos y otros activos vinculados al proyecto.
Por eso, cuando una pareja casada comparte también una actividad musical, conviene distinguir entre las consecuencias personales del divorcio y las relaciones profesionales que puedan mantenerse después de la ruptura. Ambas cuestiones pueden necesitar asesoramiento, pero no tienen por qué resolverse dentro del mismo procedimiento.
El caso de Fleetwood Mac ilustra esa diferencia: el fin del matrimonio de John y Christine McVie no obligó a ninguno de los dos a abandonar inmediatamente la banda. La continuidad de un proyecto compartido dependerá de sus propias circunstancias, no de la mera existencia de un divorcio.
¿Qué ocurre con el patrimonio adquirido durante el matrimonio?
La situación cambia cuando existen bienes y/o deudas comunes. Una pareja puede compartir equipos de sonido, una furgoneta para las giras, un estudio de grabación o un local de ensayo. Sin embargo, la existencia de ese patrimonio no obliga a mantener el vínculo matrimonial.
Como explica Mario López Ruiz, divulgador, abogado colegiado número 7.745, miembro de la Asociación Española de Abogados de Familia (AEAFA) y CEO de LOGARM ABOGADOS desde 2023:
«Un equipo de sonido, una furgoneta o un local de ensayo compartidos no son motivos para mantener un matrimonio cuando la relación sentimental ha terminado. La disolución del matrimonio y el reparto del patrimonio son cuestiones distintas que pueden y habitualmente deben abordarse por separado».
En función del régimen económico matrimonial, los bienes existentes y los acuerdos alcanzados, los cónyuges podrán liquidar su patrimonio común en el momento del divorcio o hacerlo posteriormente. Si existe una sociedad de gananciales, por ejemplo, su liquidación puede formalizarse ante notario, sin que sea obligatorio incluirla en el procedimiento de divorcio.
Esta separación puede evitar que el reparto de los bienes retrase la disolución matrimonial y obligue a mantener un matrimonio que no se desea. También permite negociar con mayor detenimiento el destino de los activos que tengan valor económico o profesional para ambos integrantes.
No obstante, la titularidad de un instrumento o de un equipo no debe confundirse con la propiedad intelectual de las canciones grabadas con él. Cada elemento puede estar sujeto a derechos y acuerdos diferentes, por lo que conviene revisar la documentación antes de establecer un reparto definitivo.
Entre ensayos, conciertos y trámites: cuánto tarda un divorcio
La duración de un divorcio de mutuo acuerdo depende de la vía elegida, de la documentación disponible y de las circunstancias familiares. No existe un plazo único que pueda garantizarse para todos los casos.
Cuando no hay hijos menores de edad ni hijos mayores respecto de los que se hayan establecido judicialmente medidas de apoyo atribuidas a sus progenitores, los cónyuges pueden optar por la vía notarial si cumplen los demás requisitos legales. Ambos deben comparecer personalmente y estar asistidos por un abogado, que puede ser el mismo para los dos. En condiciones favorables, el procedimiento puede completarse en unos días.
La vía judicial de mutuo acuerdo también está disponible y permite formalizar el divorcio mediante el procedimiento correspondiente. Su duración depende, entre otros factores, de la carga de trabajo del órgano judicial y de que la documentación y el convenio regulador estén correctamente preparados.
Si existen hijos menores de edad, el divorcio deberá tramitarse judicialmente. El convenio regulador quedará sometido al control judicial y se recabará el informe del Ministerio Fiscal cuando sea legalmente preceptivo. En estos casos, la protección de los menores condiciona la aprobación de las medidas acordadas por los progenitores.
Para quienes alternan ensayos, grabaciones y actuaciones, preparar con antelación la documentación puede facilitar la tramitación. La rapidez, sin embargo, no debe anteponerse a la revisión de las consecuencias personales de la ruptura.
¿Cuánto cuesta divorciarse de mutuo acuerdo?
El coste de un divorcio depende de los profesionales que intervengan y de los servicios incluidos en sus honorarios. Las tarifas cerradas permiten conocer de antemano el coste de la asistencia jurídica y de la tramitación, siempre que se especifique qué conceptos están incluidos.
LOGARM ABOGADOS, despacho especializado en procedimientos de separación y divorcio express en toda España, ofrece honorarios de 250 euros por cónyuge cuando no existen hijos menores y de 350 euros cuando los hay. El coste total para el matrimonio asciende, por tanto, a 500 o 700 euros, respectivamente.
Según las condiciones del despacho, estos importes incluyen los honorarios de abogados y procuradores, la elaboración del convenio regulador, las consultas, el IVA y la tramitación completa hasta la resolución judicial o la firma ante notario, según corresponda.
En cualquier caso, el precio del procedimiento matrimonial debe distinguirse de los posibles gastos derivados de la liquidación patrimonial, la formalización de acuerdos adicionales o la resolución de controversias sobre derechos musicales y contratos.
Una ruptura no tiene por qué ser el final de todo lo compartido
La historia de John y Christine McVie invita a distinguir entre una relación sentimental y un proyecto construido durante años. El divorcio puede poner fin al matrimonio sin que ello obligue a abandonar una banda, renunciar a una trayectoria profesional o deshacer automáticamente todo lo que se ha creado en común.
En la música, donde las relaciones personales y profesionales a menudo se entrelazan, separar ambos planos puede ser una manera de proteger el trabajo realizado y permitir que cada persona decida cómo quiere continuar.
No todas las rupturas tendrán el mismo desenlace, ni todos los grupos podrán mantener su actividad después de una separación. Pero una cosa sí está clara: terminar un matrimonio no significa, por sí solo, tener que terminar también la música.